El rascado Consejos sobre dermatitis atópica

El picor es una constante en los niños con dermatitis atópica. De hecho, es unas de las manifestaciones más determinantes para el diagnóstico de la enfermedad y constituye uno de los síntomas más molestos y perturbadores.

El picor está fundamentalmente causado por una sequedad extrema de la piel, en ocasiones acompañada de inflamación.

Introducción

El rascado

El rascado de la piel lesiona de forma importante la barrera cutánea de por sí ya dañada, perpetuando el brote y dejando la piel más susceptible a posibles infecciones y alergias.

Por este motivo, se suele combatir este picor con productos anti-picor o incluso, según la intensidad, medicamentos tópicos como los corticoides.

Niña rascándose el brazo
En algunas ocasiones, el picor puede perturbar el descanso nocturno de tu hijo, haciendo que al día siguiente esté más irritable y eso puede desencadenar en nuevos episodios de brote.
En niños mayores, el picor también puede dificultar su concentración en las tareas escolares.
Ver a nuestros hijos rascarse de forma impulsiva puede causarnos inquietud y enfado porque sabemos que no es bueno para ellos. Debemos ser comprensivos, tener paciencia y entender que rascarse es su forma de aliviar el picor.

Consejos

Consejos

  • El tratamiento intensivo de la piel irritada es la mejor manera de luchar contra el picor.
  • Es importante buscar alternativas al rascado como pellizcarse suavemente la piel, aplicar un objeto frío, rascar a un muñeco… etc.
  • Se deben mantener las uñas siempre cortas y limpias para evitar lesionar la piel y producir infecciones.
  • Se pueden poner guantes de algodón para evitar el rascado inconsciente durante el sueño.
  • Evita el uso de ropa de lana y productos sintéticos. El algodón es el tejido mejor tolerado por los niños con atopia.
  • El uso de compresas húmedas puede resultar útil en el alivio del picor y la mejoría del descanso nocturno.

Atopiconsejos

Atopiconsejos para el rascado

  • No decir “no te rasques”: Al niño le pica y le costará entenderte. Mejor sustituye esta frase por actividades que pueda realizar tu hijo que sean incompatibles con el rascado; dar alternativas al rascado en lugar de reñirle le ayudará a encontrar herramientas para aliviar su picor sin perjudicar su piel ni empeorar su estado de ánimo.
  • Aplicar frío: deja en un lugar del congelador accesible una bolsita de guisantes, o una bolsa de frío que tu pequeño pueda acceder cuando le pique, y si le ves rascándose sugiérele de forma cariñosa, que utilice la bolsita de frío.
  • Enséñale a realizar conductas de masaje: cuando le pique y no tengamos otra opción enséñale a frotar suavemente su piel con sus yemas, aplicar la hidratante ejerciendo una ligera presión sobre su piel puede aliviar el picor sin provocarle más estrés.